LEYENDAS DEL AMAZONAS
LA "YACUMAMA"
Se le atribuye este nombre a la boa gigante pero de características acuáticas. Debido a su peso,
el animal solo habitaría en el agua, siendo reconocida como la "madre del agua" o "yacumama" en
idioma quechua (yaku = agua; mama = madre).
Una posible característica en común, entre la "sachamama" y la "yacumama", es la presencia de
"orejitas" en la cabeza, la misma que se asemeja a la cabeza de un "caballo", de una "vaca" o
de una "liebre" (IIAP-CETA. 1989).
Esta boa seria la que le daría vida a las fuentes de agua (lagos, quebradas y ríos) y a los
recursos que hay en ella. Su muerte o su huida causarían impacto negativo en estos ecosistemas
al extremo que pueden secarlos, disminuir o extinguir los recursos hidrobiológicos.
Se le atribuye a esto coloso algunas características típicas, como su poder hipnotizador y a la
generación de estruendosos rugidos en forma de explosiones, dentro del agua que ocasionan fuertes
vibraciones en el suelo.
Asimismo este animal estaría involucrado en la formación de fuertes oleajes en los lagos y los ríos;
fenómenos que no pueden ser atribuidos a ningún otro ser conocido oficialmente.
Muchas desapariciones de personas dentro del agua de ríos y lagunas son atribuidas a esta bestia,
razón por la cual es respetada y sobretodo muy temida.
LA "SACHAMAMA"
Esta boa sería la "madre del monte" o "sachamama" en idioma quechua (sacha = monte; mama = madre).
Estos grandes animales debido a su tamaño ya no podrían moverse y solo se dedicarían a dormir o
hibernar durante largos años dentro del bosque, al extremo que podrían crecer, sobre su cuerpo,
musgos, líquenes, hierbas y hasta pequeños arbustos.
Debido a su tamaño, a la dureza de su cuerpo y a la presencia de hierbas sobre su piel, el animal
dormido y estirado en medio del bosque, se asemeja a un gran tronco caído, cuyos extremos no son
visibles por la maleza del bosque.
Su tamaño descomunal no le permite accionar ágilmente para la captura de sus presas, razón por la
cual usan un mecanismo de "hipnosis" para atraer a la víctima a sus grandes fauces y de esta forma
alimentarse. Pero también podrían estar largos años sin comer.
Estos animales, arrojarían los huesos de sus víctimas cerca de la boca, razón por la cual se podría
encontrar las osamentas en uno de los extremos del animal. Una persona podría darse cuenta de ellos
si, al encontrar un tronco caído, revisa sus extremos y en uno de ellos encuentra un
"montón de huesos".
Algunos testigos aseguran haber confundido a tal animal con un largo tronco caído; sobre el cual
se sentaron y por casualidad machetearon su lomo, momentos en el cual pudieron reconocerlo porque
del corte del machetazo, brotó profusamente sangre. Posteriormente el dolor de la herida despierta
al animal, que retorciéndose se marcha a otro lugar.
EL "COTOMASHACO"
Es una extraña boa gigante de dos cabezas, cada una ubicada en un extremo del largo cuerpo.
El animal vive trepado en los grandes árboles, a la espera de presas que se acerquen al árbol.
Para cazar tiene una estrategia: se enrosca en el árbol y ubica una las cabezas en la corona del
árbol y otra en el suelo, escondida detrás de los troncos o entre las raíces.
El "cotomashaco", imita el grito del "mono coto" o "cotomono" (Alouatta seniculus); esto hace
confundir al cazador ("mitayero"), quien al pensar que es un mono lo busca para cazarlo;
al llegar al lugar el "mitayero" se distrae mirando la parte alta de los árboles en busca del mono,
instantes en los cuales es atrapado por la segunda cabeza de la bestia, que ubicada en el suelo
atrapa a la victima que no se dio cuenta de su presencia.
Son pocos los casos de personas que habrían visto a esta animal; pero los testigos afirman que
tiene el cuerpo color rojizo, que es arborícola y de grueso volumen. Tal afirmación también es
común entre los poblados de la selva norte de Loreto y Ucayali.